Saltar al contenido
agendu

Conectado en una mañana.

Escaneas un código con el móvil de la clínica, nos cuentas cómo trabajas y el asistente empieza a dar hora esa misma tarde. Sin cambiar de número, sin instalar nada y sin darte de alta en ningún sitio.

Conectas tu WhatsApp

Abres un código en la pantalla y lo escaneas con el móvil de la clínica, igual que WhatsApp Web. Tarda cinco minutos. Tus conversaciones antiguas siguen donde estaban y el número sigue siendo tuyo.

Le cuentas cómo trabajas

Quién atiende, qué servicios das, cuánto dura cada uno, qué cuesta y a qué horas abrís. Lo hacemos contigo en la misma sesión. Es la parte que se toca una vez y casi nunca más.

Ya está atendiendo

A partir de ahí contesta solo. Tú miras la agenda cuando quieras y escribes cuando te apetezca: en cuanto lo haces, el agente se aparta y no vuelve a meterse en esa conversación.

El panel es para recepción

Está pensado para mirarse de reojo, con el teléfono en la oreja y alguien esperando delante. La pantalla que se abre es la agenda del día, y la acción que está siempre a mano es meter una cita.

Se eligen huecos, no se escriben horas. Por eso no se puede citar a nadie a una hora que no existe ni encajar una limpieza donde solo caben treinta minutos.

Huecos del jueves

09:00 Marcos Peña
11:00 Libre
11:30 Libre
12:30 Javier Ortiz

Recepción pulsa un hueco. No escribe una hora.

Cinco pantallas y ni una más

Cuatro de ellas se tocan el primer día y casi nunca más. La primera es la de todos los días.

  • Agenda

    El día y la semana. Meter una cita, moverla, cambiarla de profesional, anularla y bloquear un rato cuando alguien tiene médico. Al bloquear te dice qué citas se quedan dentro, para que sepas a quién llamar.

  • Conversaciones

    Todo lo que el agente ha hablado con cada paciente, tal cual lo vio el paciente. Solo lectura: contestar se contesta desde el WhatsApp de la clínica.

  • Servicios

    Nombre, duración, precio y los márgenes de preparación y limpieza. También quién presta cada uno.

  • Profesionales

    Quién atiende. Y cuando alguien se va, te enseña lo que tiene por delante y te deja pasárselo a otra persona de golpe.

  • Horario

    Los tramos de cada día, los de cada profesional si trabajan distinto, y los festivos y días especiales.

Tus conversaciones son tuyas

Los datos de tu clínica no se mezclan con los de ninguna otra, y eso no depende de que nadie se acuerde de filtrar: lo impone la propia base de datos en cada consulta que se hace.

Los audios que manda un paciente se convierten en texto y no se guardan en ningún sitio. Las conversaciones se conservan 90 días y luego se borran solas. Y todo lo que el agente ha dicho lo puedes leer tú desde el panel, sin excepciones: lo que vio el paciente es exactamente lo que ves tú.

Empieza cuando quieras

Ponerlo en marcha son 30 minutos contigo delante y no cuesta nada. Alta gratuita, sin permanencia y con 30 días de garantía.